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21 de marzo de 2014BUEY DE RAZA AVILEÑA: CARNE CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Sea el primero en reservar los cortes de carne de buey de raza avileña que pondremos a la venta en el mes de abril.
Una delicia autóctona fruto de la selección genética y del cuidado de ganaderos comprometidos con mantener la calidad como enseña de este producto.

Buey de pura raza avileña

Con el fin de satisfacer a los amantes de las carnes rojas nos hemos propuesto diversificar nuestra oferta ofreciendo, junto a nuestro tradicional y genuina carne de buey gallego, otras opciones de alta gama, escogiendo razas autóctonas de probada calidad cárnica. La selección ha recaído en bueyes de Raza Pura Avileña-Negra Ibérica y hemos optado por el buen trabajo y cuidado que en la crianza de estos animales realiza Dehesa del Tabladillo en Blascoeles (Ávila).

Cuando hablamos de la Raza Avileña estamos citando a la que es la Primera Denominación de carne fresca amparada en España, dentro del grupo inicial que la Unión Europea aprobó como Indicación Geográfica Protegida. Esta raza autóctona se caracteriza por su rusticidad, por el color de su piel, “capa negra” uniforme, y por una marcada adaptación a terrenos y climas duros. Su crianza se desarrolla en enormes explotaciones donde los animales aprovechan en libertad todos los recursos naturales del campo, manteniendo los ciclos tradicionales de trashumancia, que las hacen transitar desde las dehesas abulenses a los prados de montaña, y cuya alimentación se complementa con productos naturales.

Documento de identificación del primer buey de raza avileña

 

Y nuestra elección de la granja suministradora se ha basado en las garantías que ofrece Dehesa del Tabladillo, por varias razones: el esfuerzo realizado en la selección de los mejores sementales de raza pura avileña; el estricto cumplimiento de la normativa de control de los animales; el cuidado de las reses, asegurando su bienestar; la supervisión de la alimentación natural que reciben; los controles de calidad; sus impecables instalaciones, y en el buen hacer diario en sus fincas que aseguran un producto final de altísima calidad: carne de buey de raza pura avileña perfecta para satisfacer los paladares más exigentes.

La movilidad y la alimentación natural son factores que influyen notablemente en la calidad del producto final: en su carne de textura fina y consistencia firme, en su color brillante cuya gama va del rojo claro al rojo púrpura, con grasa que varía del color blanco al crema, y que en boca destaca por su terneza, intensidad y calidad de sabor. Una carne con personalidad, sabor, aroma y textura únicos.

El primer ejemplar seleccionado (que pueden admirar en la imagen), con más de 1.100 kilos de peso, ha sido sacrificado con casi cinco años de vida entre las dehesas y los prados de montaña y ahora perfila su sabor en el proceso de maduración en seco, en cámaras frigoríficas y bajo un riguroso seguimiento, hasta alcanzar el grado óptimo de suavidad, jugosidad y terneza. Solo saldrá a la venta en el momento en que nuestro equipo de profesionales, con años de experiencia, aprueben que ha alcanzado su “punto insuperable”. Y a partir de abril se convertirá en solomillos, chuletones, entrecots y otras piezas y cortes para disfrutar de una carne única.

No pierda el tiempo, lo que le ofrecemos es más que carne, es pura artesanía.

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